Presentación     ...presentación   Una imagen, unas frases y un nombre:
de cómo nació esta novela

  ...de cómo nació esta novela   . ...de cómo nació esta novela   En Frankfurt - Entre dos aguas   ...En Frankfurt - Entre dos aguas   Los susurros del río Meno...   ...los susurros del río Meno      
Mientras la ciudad de Frankfurt se prepara
para hacer frente a una riada, aparece debajo
de uno de los puentes del río Meno el cadáver de un hombre. No se ha ahogado,
ha sido asesinado. El caso es encomendado
a la comisaria Cornelia Weber-Tejedor, hija
de padre alemán y madre gallega, a quien la investigación de ese asesinato va a enfrentar a problemas que van mucho más
allá del trabajo policial.

No será sólo que su colaborador más próximo, el subcomisario
Reiner Fischer
, la deje esta vez a menudo en la estacada con
sus frecuentes e inexplicables ausencias. Será también porque
cuando se descubra la identidad del muerto,
toda la comunidad española de la ciudad, con la propia madre
de la comisaria a la cabeza, volverá sus ojos hacia ella “porque tú eres uno de los nuestros”, a pesar de que la comisaria tenga sus dudas al respecto.

Entre dos aguas
es una novela policíaca, con todos los elementos propios del género. Es también el retrato de la sociedad multicultural, con sus luces y sombras. Es un retrato desde la actualidad de la emigración española en Alemania, presentado a través de pequeñas historias, breves flashes del pasado que acompañan la primera aparición de algunos de los personajes y que, leídos en conjunto, son un relato paralelo de momentos clave de la historia común de muchos emigrantes.
  Eiserner StegSe suele preguntar a los autores de dónde sacan los temas. No sé dónde los buscan otros escritores, yo tengo la sensación de que son los temas los que me buscan a mí. La idea que fue el germen, minúsculo, de esta novela se me ocurrió en el autobús. Recuerdo incluso el lugar exacto por dónde pasábamos en aquel momento. Fue primero una imagen, la de un cuerpo flotando en el río enganchado por un pie a uno de los pilares del puente. Al momento la imagen se verbalizó con las palabras que comienza la novela. “El Meno cruzaba furioso por Francfort. La corriente, siempre tan mansa al pasar por delante de la ciudad, saltaba embravecida arrastrando ramas y troncos, arbolitos enteros desgajados por las crecidas de un deshielo fulminante después del crudo invierno. Nada parecía poder oponerse al correr encolerizado del río. Sólo un gallego.   Y después vino el nombre de la víctima. Me bajé del autobús y anoté este fragmento de texto y el nombre del muerto. Después seguí mi camino. En las semanas siguientes intenté dar respuesta a las preguntas que dejaba abiertas ese principio: ¿quién era ese hombre? ¿quién lo había asesinado? ¿y por qué?.

Tenía una historia. A la redacción de Entre dos aguas le precedió un exhaustivo trabajo de documentación: me entrevisté con emigrantes españoles en Alemania, me asesoré sobre asuntos poli-ciales y forenses, visité los lugares en los que se desarrolla la novela. Todo acompañado de un planificación bastante intensa.

Cada autor tiene su propia técnica, que va desarrollando con el tiempo. En mi caso, he notado que para mí es muy importante tener  todo “a la vista”. Necesito poder abarcar la historia al completo
  para saber en qué punto estoy en cada momento y no desviarme
de la ruta deseada. Aunque planeo lo que escribo y sé a dónde
quiero que llegue la novela, parece ser que sufro las consecuencias
de una personalidad escindida al respecto: la escritora que planifica, anota, resume, dibuja, se documenta y la escritora que se sienta a escribir con todo ese material al lado y lo olvida, como si pensara
con el boli (sí, escribo a mano). Así que mientras una intenta poner orden, la otra hace todo lo que está en su mano izquierda para saltárselo.
Por suerte, ambas se encuentran de nuevo delante del ordenador, que está además enfrente de la pizarra magnética donde está bien anotado el esquema de la novela. En ese momento se decide qué se queda y qué desaparece, dónde es necesario reajustar el plan y dónde hay cuestiones que se tienen que resolver antes de poder seguir.
Ahí ambas trabajamos juntas.
  La flotilla blancaFrankfurt es la ciudad alemana multicultural por excelencia, más de un tercio de la población es (somos) de origen no alemán. Pero compartir el mismo espacio no significa necesariamente compartir la misma vida. En su investigación Cornelia Weber tendrá la impresión de adentrarse en universos paralelos, uno de ellos el de los emigrantes españoles que llegaron a Alemania en los años sesenta y setenta, como su madre. Un universo del que ella ha hecho todo lo posible por salir, pero que ahora la reclama y le exige lealtad.

Entre dos aguas se encuentra, por lo tanto, Cornelia,
la protagonista, aunque al principio de la novela crea que
su elección de la nacionalidad alemana la ha librado del conflicto que supone su binacionalidad.
  Entre dos aguas están también muchas de las personas con las que entrará en contacto, emigrantes que no están ni aquí ni allá, viviendo entre paréntesis.

Entre dos aguas flota el cadáver de la víctima, Marcelino Soto.

Entre dos aguas estamos también, en realidad, todos los que vivimos en el extranjero.
catedral y rio Meno En el centro Torredoro centro antiguo   La autora Rosa RibasLa autora Rosa Ribas  
Frankfurter Holf Insula La catedral rascacielos

puesta del solCopyright de las fotos pertenece a Klaus Reichenberger

Diseño-gráfico de la página
Klaus Grommet

P á g i n a   R o s a   R i b a s

                   
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