El 3 de mayo llegará a las librerías mi nueva novela, La luna en las minas, de la mano de Ediciones Siruela.

En La luna en las minas retomo temas y escenarios que ya han estado presentes en obras anteriores pero les doy otro carácter. El tema central es la emigración, el abandono del propio lugar para ir a un lugar extraño y convertirte, por lo tanto, en un extraño, un extranjero. Es un tema para mí importante tanto por motivos personales (vivo en Alemania desde hace más de veinticinco años), como por su actualidad en un momento en que los desplazamientos forzosos de personas huyendo de la guerra y de la miseria están haciendo aparecer lo peor de las sociedades y las personas.

El proyecto me acompañó durante muchos años. Desde la escritura de Entre dos aguas quería retomar algunos aspectos de la historia de la emigración española a Alemania. Mientras escribía Entre dos aguas, hablé con muchas personas que habían emprendido ese camino. Me hablaron de sus dificultades, éxitos y fracasos. Eran historias muy duras. Las más duras solían ser las que se contaban entre risas; una risa que se te contagiaba pero se te quedaba atascada en el estómago cuando comprendías que te estaban hablando de malentendidos, miedos, humillaciones, hambre y frío.

Entre dos aguas es una novela negra en la que la emigración (tanto la histórica como la actual) están muy presentes. En la novela me tomé la libertad de interrumpir la trama propiamente policial para intercalar brevísimos capítulos dedicados a momentos concretos de la historia de los emigrantes que aparecían, pero me quedé con la necesidad de abordar el tema de nuevo y de otro modo.

No quería, con todo, una novela realista a la usanza, quería abordar el tema desde los parámetros de otro género. Nunca entenderé (ni quiero hacerlo) cómo pasan estas cosas. Sólo recuerdo que estaba en el aeropuerto de Barcelona esperando para embarcar cuando tuve la idea. El protagonista de la novela sería un hombre lobo, una figura por la que siento especial predilección y que ya había tratado en el relato en catalán “L’home llop del Poble-sec”.

La luna en las minas fue en un principio un relato largo. Que tuvo que reposar varios años hasta qué entendí por qué no estaba satisfecha con él: el escenario. No era mío. Estaba haciendo caminar al hombre lobo por una tierra que no conocía. No fue hasta que lo llevé al Maestrazgo, concretamente al pueblo de mi abuelo materno, Vistabella del Maestrazgo, en Castellón, que el lobo y con él la novela, cobraron vida.

Esta novela, premiada con el galardón Letras del Mediterráneo 2017, en breve empezará su andadura por las librerías. Espero que encuentre su camino hasta los lectores.