© Rosa Ribas

De jóvenes eran incompatibles. La vejez, mudos los dos, les regaló un amor crepuscular.


Soy muy miope. Eso significa que tengo muy mala vista, pero también  los ojos muy grandes. Estas son algunas de las cosas que veo.

¿Dónde?
Cerca del cruce entre Scheffelstraße y Friedberger Landstraße. Apareció primero el piano, roto, pero completo. Pocos días después alguien se llevó el teclado y lo dejó medio destripado. La aspirado se unió tres días más tarde. Formaban una pareja extraña pero bien avenida. Fue, con todo, un amor breve. Ella desapareció a la semana. Él, sólo, aguantó unos días más. Después se marchó también. 

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