Nunca he sido un hombre pusilánime. Todo lo contrario. Ha habido muchos momentos en mi vida en los que me enfrenté a situaciones de peligro sin recular. En otros casos incluso busqué el riesgo conscientemente, como cuando me interné en una expedición Amazonas arriba o cuando escalé mi primer 8.000 o cuando recorrí Alaska solo en un trineo. En todas estas ocasiones viví situaciones peligrosas, pero, me doy cuenta ahora, en ninguna de ellas conocí el miedo. Ni siquiera cuando me extravié en un laberinto de cuevas subterráneas en Australia, sentí auténtico miedo.

Eran otras sensaciones: sofocos claustrofóbicos, golpes de adrenalina, principios de vértigo o de asfixia. Nada. Nada ahora que conozco el miedo verdadero. Desde que descubrí que dentro de cada ser humano se esconde una bomba y que no se puede saber cuándo va a estallar. Algunos son bombas de relojería. Tic-tac-tic-tac. Cada latido es un agravio sufrido, una molestia, un pisotón, un insulto. Otros son minas de plato, bastará un roce en el momento inoportuno y explotarán. No se puede saber ni cuándo ni dónde, pero todos están cargados.

Entonces, de repente, tal vez explotará cerca de nosotros una persona-mina, alguien que está esperando, al acecho de un roce, de un contacto que le parezca una provocación para emprenderla a golpes con quien sea. O, mucho peor, será una bomba de relojería, quizás será el camarero humillado cien veces que a la ciento una aplastará la cabeza de un cliente con la bandeja; o la chica dejada de lado por todos que envenena las bebidas en la fiesta, o puede que la explosión tenga lugar en un anodino día de clase, que acabara en un baño de sangre a cargo del alumno vejado.
Desde que soy consciente de ello, desde que sé que cada uno de nosotros es una bomba en potencia voy con cuidado.

Y por eso les advierto también a ustedes: sean amables con sus congéneres. Si no lo hacen por respeto, háganlo como yo, por miedo.

5 Comentarios

  • Paco Gómez Escribano Enviado el 6 marzo, 2011 11:11 pm

    Estupendo relato y genial la moraleja, que comparto, Rosa. Un beso.

  • Paco Gómez Escribano Enviado el 7 marzo, 2011 12:45 pm

    Por cierto, enhorabuena por tu número uno en Escarlata en febrero. Yo estoy el número dos. Es que no me lo puedo de creer, Maestra, jajaja. Un beso.

  • rosaribas2 Enviado el 7 marzo, 2011 2:50 pm

    Gracias, Paco. Por todo.

  • Francisco Machuca Enviado el 23 marzo, 2011 3:17 pm

    Hace tiempo que te perdí de vista,mi querida amiga y vuelvo a enlazarte en mi blog.Por cierto,creo que vendrás a la ciudad de Mataró y es precisamente en donde vivo.Nos vemos.Por aquí te llaman maestra y estoy seguro de ello.
    Besos y un fuerte abrazo.

  • rosaribas2 Enviado el 13 abril, 2011 9:46 am

    Me alegraré mucho de verte en Mataró, Francisco. Un abrazo muy fuerte desde Frankfurt.

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