– Demuéstreme lo contrario.

La mujer que supuestamente es mi madre me enseña lo que dice que son fotos de mi infancia. Veo una niña con una faldita corta y un jersey claro observando una tortuga en un jardín que debería recordar.

– Era en casa de los abuelos.

En otra foto la misma niña mira a la cámara abrazada a un osito de peluche cabezón al que no se le ve la cara.

– No te podías separar de él -me dice la mujer.

Entonces, ¿por qué no sé qué expresión tenía el oso? ¿Tenía los ojos grandes o pequeños? ¿Sonreía? ¿De qué color era la nariz?
Se creen que me pueden engañar. Todavía un par de fotos más. Ahora en color. Una visita al zoo. La niña lleva un vestido a cuadros y un globo.

– ¿Te acuerdas? Al salir, una chica te preguntó qué animal te había gustado más.

– ¿Qué se supone que respondí?

– La jirafa. Por eso te dio un globo amarillo.

– Buena historia. Sobre todo lo del globo. Es usted muy buena en lo suyo.

La mujer recoge las fotos. Pretende lanzarme una mirada de tristeza al abandonar la habitación, pero estoy convencida de que lo hace para ocultar el desconcierto ahora que es evidente que me he dado cuenta de todo, ahora que sé a ciencia cierta que soy una replicante.

4 Comentarios

  • AlmaLeonor Enviado el 13 abril, 2011 10:42 am

    ¡Hola! Sin llegar a ser una replicante, si que es verdad que a veces al ver una foto de la infancia, de la propia infancia, produce un cierto desconcierto al descubrir que esa imagen, precisamente esa, es la que tu cerebro tiene asociado a un determinado acontecimiento. Y el desconcierto crece cuando tu madre te dice "¿Te acuerdas? fue en el bautizo de tu hermanito…" y entonces ya si que te das cuenta de que realmente no recuerdas nada del bautizo de tu hermanito (cuando tu tenías dos años aproximadamente) sino que el recuerdo que siempre dijiste tener de ese día, resulta ser una fotografía y un mensaje machacón… "¿Te acuerdas? fue en el bautizo de tu hermanito…"
    Besos.AlmaLeonor

  • rosaribas2 Enviado el 13 abril, 2011 10:45 am

    Esa es la misma sensación que he tenido al encontrar algunas viejas fotos. No tengo recuerdos de esos momentos, sólo las historias que me contaron a partir de las imágenes.

  • Francisco Machuca Enviado el 3 mayo, 2011 3:22 pm

    Me haces pensar,tras este magnífico relato.Nuestro pasado,cómo lo recordamos y lo que recordamos.Las fotografías a veces son fatales,porque no dudan,son imágenes absolutas.
    Besos y un fuerte abrazo.

  • J. M. Enviado el 17 junio, 2011 5:40 am

    Dicen que lo que algunos nos cuentan sobre nuestro pasado, son documentos que acreditan nuestra historia personal. Eso lo enseñan ahora, en el colegio, a los niños de ocho años.

    Yo pienso igual: quién vivía dentro de mí entonces, por qué se fue, y por qué viene de repente cuando menos me lo espero con su risa inocente, para marcharse otra vez, dejándome vacío, o lleno de imágenes difusas.

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