Muchos tienen miedo a subirse a una bicicleta; más a caer de la bicicleta. Pueden pasar muchas cosas una vez encima de la bicicleta: chocar contra un árbol, un muro, un coche, otra bicicleta; atropellar a un niño, un perro, una paloma; resbalar, meter la rueda en un raíl del tranvía, ser arrollado en un cruce, perder una rueda, que fallen los frenos. Son muchas las posibilidades.

Y, sin embargo, hay una mucho peor, la única que consigue que los nervios se tensen, que la sangre se quede atascada en las manos se enfríen: que no suene el timbre, que la bicicleta se quede muda y no se dé siquiera la oportunidad de hacer vibrar el aire con una lamento agudo y metálico si alguna vez se choca contra un árbol, un muro, un coche u otra bicicleta; si se atropella un niño, un perro o una paloma; si se resbala, se mete la rueda en un raíl del tranvía; si se es arrollado en un cruce o se pierde una rueda o fallan los frenos.

2 Comentarios

  • Montse Enviado el 30 noviembre, 2009 11:43 am

    Tienes razón. Las bicicletas , te hacen ir en tensión, los pelgros són muchos, para uno mismo y para los demas.

  • Anónimo Enviado el 1 abril, 2010 11:03 pm

    Que exageración, llevo 10 años cogiendo la bici todos los dias para ir a clase y a trabajar, por la ciudad, entre los coches,autobuses, peatones, con perro a bordo,con carpeta A1, telefono, sms, railes de tranvía, alcantarillas rotas,lluvia, nieve, 40º,aire…aire en la cara, sol de primavera, el sonido de los pajaros, el olor de la hierba al amanecer, del horno de pan a las 4 de la mañana, alzar los brazos y volar…..cantar, pedalear tan rapido como puedas, puestas de sol…..ir en bici es genial!!!

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