Cuando Gregoria García se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertida en una monstruosa escritora. “Ojalá me haya convertido en Kafka”. Pensó.

Al levantar un poco la cabeza, vio un vientre abombado. “Pues, no. No soy Kafka. Parece que soy una escritora gorda”.

Decidió que antes de levantarse sería mejor repasar la lista de autores gordos que conocía y mientras lo hacía se durmió de nuevo.
Cuando volvió a despertarse, era de nuevo Gregoria García. Levantó un poco la cabeza y sólo vio su vientre abombado.

(Variación de un texto publicado anteriormente en el blog «Pues ya que estoy aquí»)

3 Comentarios

  • Montse Enviado el 22 diciembre, 2009 11:13 pm

    Gregoria embarazada? o más bien llenita.. Curioso relato.Besos.

  • Felipe Sérvulo Enviado el 2 enero, 2010 12:34 pm

    Y es que los escritores nacen y se hacen. No basta con soñarlo.
    Que sea para ti un año 10 el año que empieza.
    Abrazos.

  • Lola Mariné Enviado el 3 enero, 2010 1:07 pm

    A mi un dia me gustaria despertarme y ser Oscar Wilde. Pero solo un ratito ¿eh? que paso de la carcel y todo lo demás.
    Curioso relato.
    Un beso, guapa.

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