Foto: mcconnors

Una vez se me metió un duende en casa.

Me di cuenta porque, al volver del trabajo, la casa estaba recogida. El primer día pensé que lo había hecho yo misma y que no lo recordaba porque estos actos rutinarios muchas veces no llegan a guardarse en la memoria. En más de una ocasión he tenido que mirarme en el espejo antes de salir de casa para comprobar que me hubiera peinado. Pero la segunda vez fue evidente que alguien o algo se había hecho cargo de mi desorden. Los platos, vasos y cubiertos que, recordaba perfectamente, había dejado sucios, apilados en el fregadero, estaban limpios en los armarios correspondientes.

Después, abrí un cajón y mis calcetines se me presentaron ordenados como en las cajas de lápices de colores. Al día siguiente fueron mis medias y habían desaparecido los productos cosméticos caducados del baño. El duende desatascó tuberías, aspiró alfombras, enderezó cuadros, ordenó álbumes de fotos, metió CD’s en sus fundas, cosió botones, organizó el frigorífico, estructuró mi despensa, hizo desaparecer pilas de periódicos viejos que nunca iba a leer, recolocó mis libros y me regó las plantas después de quitarles las hojas amarillas o secas. El móvil amanecía siempre cargado y la basura nunca llegaba a apestar. Una mañana al levantarme descubrí que, envalentonado, me había hecho la declaración de hacienda. También que se había comido la tableta de chocolate que había comprado el día anterior. Ese día compré otra y la dejé en el suelo delante de la puerta de mi dormitorio, como una ofrenda.

Me acosté y fingí dormirme. Simulé incluso un leve ronquido. Entonces lo vi aparecer. Tendría el tamaño de un ratón. Se acercó a la tableta de chocolate y, mientras la abría, aproveché que el ruido del envoltorio le impedía oírme, me levanté presta de la cama y lo maté de un escobazo. Lo tiré por la ventana sin mirarlo.

He leído lo suficiente para saber que los duendes siempre acaban pasando factura por los favores.

Añadir comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*