© Melba G. Claudio

En la Documenta 12 en Kassel en el año 2007 tuve la ocasión de ver la obra “Fears & Top Secret” del artista búlgaro Nedko Solakov. Se trataba de un cuarto lleno de dibujos en tinta china, una angustiosa recopilación de miedos, no desprovista, a la vez, de humor. Miedos personales, miedos grandes y pequeños, miedos justificados o caprichosos, miedos existenciales y miedos triviales.

Cuando la obra de Solakov apareció publicada en forma de libro con el título 99 Fears, tuve la idea de empezar mi propia colección de miedos y publicarlos en un blog con el título de “Cien momentos de pánico”. Cien historias breves que, de un modo u otro, tuvieran que ver con el miedo.

Como escribir cien textos por lo visto no me pareció suficientemente difícil, añadí de modo casi intuitivo una condición adicional: sólo publicaría textos que, emulando la técnica de la tinta china, estuvieran escritos de un tirón.

En realidad hace tiempo que debería haber terminado ya los cien relatos. Pero, a veces por motivos profesionales, otras por razones personales, he tenido que hacer largas pausas. Ahora, lo he retomado de nuevos. Con la entrada titulada “De lado” he llegado al texto número setenta y cinco. Tal vez en esta ocasión logre llegar al número que puse como meta. Tal vez no. Es la ventaja y el inconveniente de las metas arbitrarias, que sólo le interesa llegar a ellas a quien las impuso.

Dicho esto, aquí dejo el enlace a una colección que abarca 75 momentos de pánico: Cien momentos de pánico. Los restantes irán llegando.

Pasen y lean.

Y, si después de leer, además, me dejan un comentario, sepan que me darán una alegría. A veces es muy fácil hacer felices a los escritores.