Hola. Soy Luis. ¿Luis? Te preguntas. ¿Qué Luis? Luis, de Facebook, el de San Sebastián. ¿Te va sonando? Tal vez también recuerdes que me gustaban las películas mudas y los vídeos de grupos de los ochenta. A veces compartimos también otras predilecciones: un artículo, fotos de actores y un par de frases ingeniosas. Nos dimos likes en muchas ocasiones
Poco más hubo entre nosotros, así que me imagino que no sabes que estoy muerto. Hace más de tres meses. Por eso te rogaría que dejaras de enviarme invitaciones para eventos que organizas y a los que te gustaría que asistiera, aunque es imposible que asista. También antes lo era, puesto que vives en Barcelona y yo, como te recuerdo, vivía en San Sebastián. Supongo que se lo enviabas a todo el mundo para que se supiera que tenías una presentación, una charla, un club de lectura…
Tal vez algún día mi familia se acuerde de que tuve esta cuenta, tal vez logren borrarla, aunque no sé cómo porque no tienen las claves. Me temo, pues, que mi muro se convertirá en un absurdo mausoleo lleno de frasecitas de autoayuda, fotos de gatitos, recomendaciones de cualquier tipo e invitaciones como las tuyas.
Y bueno, ya me voy. No tengo mucho tiempo para apariciones virtuales; en el fondo, siempre preferí el mundo real.