© Rosa Ribas

Espera

–Terminé. Me retiro.

–Espera. No me puedes dejar.

 

–Es que ya me acabé.

–¿No puedes esperar un poco? Hemos pasado tanto tiempo juntos en el estuche.

–¡Ay! Tantos viajes…

–Tantos cabezazos.

–Sí. Fue divertido.

–Jocoso.

–¡Qué pedante eres a veces!

–¿Qué quieres con esta pinta? ¿De verdad no puedes esperar?

–Tal vez si se lo pedimos.

–Vale. Y que después nos deje juntos.

–Claro.

–¿Se lo dices tú? A ti aún te queda mina.

–Ahora mismo lo estoy haciendo.

1 Comentario

  • Rosa M. Publicado 2 agosto, 2014 1:51 pm

    Tendrías que tener un estuche de jubilados para que puedan reencontrarse, se lo merecen después de un buen trabajo.
    Feliz verano.

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