Hoy han abandonado la casa los siguientes objetos:

  • 1 rotulador rojo que ya no escribía. Espero que sea porque corrigió mucho y no porque se ha secado por desuso.
  • 3 libretas de notas A16. Pasé las notas que mínimamente valían la pena al ordenador. Algún día tal vez me anime a tirar otras libretas; de momento parece que solo me atrevo con las pequeñas.
  • 1 paquete de fichas de bliblioteca de color amarillo.
  • 1 estuche de puros metálico de color naranja del que no tengo la más remota idea de cómo llegó a mis manos, pero que intenté reconvertir en estuche para lápices hasta que me di cuenta del tremendo ruido que hacen en su interior.
  • 1 candado pequeño sin llave. Parecía uno de esos que se usan para cerrar los diarios íntimos y que solo sirven para que los hermanos o los padres los abran. Nunca he tenido uno de esos diarios.
  • 1 llavero que me regalaron de los ferrocarriles alemanes por haber viajado tropecientos mil kilómetros en un año. Era un silbato de jefe de estación. Dejé de usarlo porque me hacían abrir la mochila en los controles de seguridad de los aeropuertos.
  • 1 paquete de lapicitos de colores. Los regalaban en la Feria del Libro de Frankfurt del año pasado. Me he desprendido de ellos porque no pintaban bien y, ¿para que sirven unos lápices de colores que apenas se ven? Los dejé en la calle, sobre uno de los contenedores del edificio. Desaparecieron bastante rápido. Me temo que algún niño se va a llevar una desilusión.

Total: 9

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