
- Un perro salchicha furioso tras caer en la cuenta de que lo que nunca le hubiera hecho la naturaleza se lo han hecho los humanos.
- Un bulldog francés al que el perro salchicha le ha contado que los problemas respiratorios que sufre desde la infancia, la perenne sensación de asfixia, se deben a la misma razón por la que él tiene unas inútiles patas cortas y el cuerpo ridículamente alargado.
- Un gato que lleva semanas sin poder tumbarse al sol porque, cada vez que lo hace, alguien se empeña en pasarle la mano por el lomo.
- Una cucaracha harta de los seres que le invaden la cocina y perturban su plácida oscuridad con luces y gritos.
- Un periquito fugitivo reciente de una jaula que no encuentra el camino de vuelta a Brasil.
- Una cacatúa, también prófuga, que le ha dicho al periquito que están en Europa y que, como no son pájaros migratorios, nunca lograrán regresar a Brasil.
- Un grupo de palomas a las que el periquito fugitivo les ha contado su historia y les ha revelado que las suelen llamar “ratas con alas”.
- Una familia de lombrices desahuciadas de un parque por una excavadora.
- Una rata desquiciada por la falta de hormonas porque el restaurante en el que se alimentaba de restos ha cambiado el menú.
Lo de los cocodrilos blancos, en cambio, es una leyenda urbana.