«Hace unos días, ordenando libros, me encontré los pocos volúmenes que conservo de la infancia y de la adolescencia. Son cuentos ilustrados y novelas de aventuras y misterio que guardo con mucho cariño y también con agradecimiento. No solo por el placer de la lectura, esas lecturas absorbentes, cuando tenían que llamarte siete veces para que levantases la vista del libro, sino porque a ellos les debo muchos de mis héroes.
Creo que relativamente pronto todos aprendemos, de un modo más o menos brutal, que en las situaciones difíciles rara vez aparecerán héroes reales para defendernos de los malos o salvarnos del peligro. Asimismo, aceptamos, qué remedio, que los héroes de las lecturas solo existen en la ficción. Sin embargo, la ficción es más poderosa de lo que pensamos. Eso sí, a su manera, puesto que, tal vez no cambia el mundo, pero sí a las personas. De modo que los héroes que no encuentras fuera, te socorren desde dentro, donde se han quedado a vivir tras las lecturas. Permítanme un ejemplo personal.»

Puedes leer el texto completo siguiendo este enlace: Mis héroes – El Periódico.

Tribuna de opinión publicada en El Periódico el 1 de febrero de 2020.

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