Con motivo de la publicación de Los viejos amores, María Vicenta Porcar y Marina Lomar me entrevistaron para el magacine cultural «Pegando la hebra» de Valencia Radio.
« La escritora Rosa Ribas ha presentado en PLH su novela, «Los viejos amores» de la exitosa saga de la familia de los detectives Hernández. La saga continúa porque: “Sentía que los personajes todavía seguían vivos”: La escritora Rosa Ribas, con más de treinta libros publicados entre novelas, relatos, traducciones y ensayos, después de haber presentado «Peces abisales» en PLH, ahora lo ha hecho con la novela, «Los viejos amores», cuarta entrega de su exitosa saga de la familia de los detectives Hernández, una familia de detectives que viven en el barrio de San Andreu en Barcelona, A través de estos peculiares personajes y sus investigaciones, Rosa Ribas nos habla de la naturaleza humana y de las relaciones personales y familiares. Con secretos que se callan, la convivencia con algunas enfermedades mentales, y sobre todo la inteligencia para resolver asuntos muy actuales la primera y única regla de la agencia de los Hernández es que no se investiga a la familia. Mateo, el padre y jefe, está al frente de la agencia ayudado por sus hijas, Nora y Amalia, y la pareja de esta, Ayala, además de contar con las intuiciones de Lola, su mujer, que sufre trastornos mentales, pero que es el cerebro en la sombra y es la que ve lo que nadie ve, Claudia, hermana mayor de Lola.»
«Recibir a Rosa Ribas y conversas con ella sobre sus libros, que es conversar de la vida, es siempre muy grato. Con ella hemos ido desgranando los temas que predominan en esta novela interesante y profunda; los llamados “estafadores del amor”, la ciberdelincuencia, las redes sociales y los múltiples mensajes perversos; la credulidad, y la educación romántica, de películas y novelas que abonan los grandes amores, una fantasía que te hace creer que eso dará sentido a tu vida. “La perversidad de la canción “El ramito de violetas’ (de Cecilia), porque en ella un maltratador (era el mismo demonio) le envía florecitas. Estos estafadores del amor dominan las estrategias psicológicas y detectan si te sientes solo o vulnerable por una pérdida”. Rosa nos habla del doble castigo de las víctimas que se reciben, la revictimización por la burla de la gente: «Todo el mundo piensa que son idiotas y no reciben solidaridad ni compasión. Pero todos deberían ponerse en su lugar”.
Laieta Casanovas, una vecina viuda del barrio, es una delas víctimas. Su hijo busca los servicios de los detectives Hernández para saber quién engañó a su madre antes de su muerte. Mateo sigue al frente de la agencia ayudado por sus hijas, Nora y Amalia, y la pareja de esta, Ayala, además de contar con las intuiciones de Lola, su mujer, que sufre trastornos mentales.
Rosa dice: “El negocio de los estafadores del amor es perverso que ataca a la gente más vulnerable, sobre todo mujeres mayores, pero también hombres. Son depredadores, como hienas que se lanzan sobre los más débiles y heridos. Envían miles de mensajes y correos al día y siempre alguno caerá. Es una trampa cruel. “Ves los intercambios de correos con sus víctimas que se han publicado y te das cuenta de cómo les sacan información sin que se den cuenta y la usan para hacerles creer que las conocen, que comparten afinidades. Las hacen sentir jóvenes y deseables». Rosa también habla de que le gusta «crear imágenes diferentes, trabajar con metáforas nuevas, pero tienen que estar integradas con naturalidad en el discurso de cada uno de los personajes, Adapto el lenguaje a lo que quiero contar, pero es un trabajo de depuración constante, que, aunque parezca que es fácil, es muy difícil, tienes que pulir muchísimo.” Los contextos, lejos de ser el motor principal de la novela, sirve de pretexto para indagar en los estratos emocionales de los personajes.»
Si os apetece escuchar la entrevista, solo tenéis que seguir el enlace al podcast: Pegando la hebra – Viejos amores.